Meteoros
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No me explico por qué me influye tanto, de siempre, el tiempo atmosférico. Y me vuelve loco el viento. Desde niño.
Recuerdo que el portero de la casa de mi novia, Rafaé, con el que siempre que me lo cruzaba charlaba una poquita, me explicaba la causa de lo malamente que va todo. Nunca consiguió llamarme Toi. No le salía. Y en una ocasión en que comentábamos algo mu malo mu malo -lo que fuera, las drogas, la juventud, los políticos, lo que tocara ese día- me aclaró pa siempre el origen de todos los males:
¿Sabusté lo que le digo señor Toni? que to eso vasé por la mismasmófera.
Temblando me dejó. Claro. Ahí reside el problema. La iniquidad del mundo deviene de nuestro derredor, de la mismísima atmósfera. Sabio.
Por eso después de llover los ánimos están más aclaraos, y por eso con la caló la gente se solivianta, señor Toni.
Por eso debe ser que el maravilloso viento que está haciendo danzar mis árboles, viento del sur, perezoso y caliente, me está inflando el pecho, y me está haciendo barruntar que esto está cambiando.
¿Lo qué dice tú que está cambiando, iluso?
Da igual. Ésto.


Acontéceme en los viajes.
Conduciendo encadiós.
Tormentón del catorce.
EL Señor Dios nos recuerda que el infierno está en este mundo.
Rayos, truenos y centellas.
Y tú ahí, cual galo, temiendo que el cielo caiga sobre tu cabeza.
Cambios de presión y de temperatura en un chispín. Que pa qué las prisas.
…
Y se pasa.
Y con los primeros rayos de sol se oyen risotás entre el nuberío.
“Notacojones, pardillo. Notacojones”.
Y te quedas mirando hacia el cielo, con cara de niño.
Y respondes al vacío: “Vale, Jefe”.
Aquí en Valladolid, esta noche ha hecho una ventolera de Céfiro con una moña muy principal. Tan pronto venía del norte, del Esta, te hacía una verónica, te entraba a porta gayola…Y por la noche, arrebujadín entre las sábanas,parecía que los espíritus quisieran ocupar la casa a bufidos, silbidos y solplidos.
Una gozada. A mi me chiflan los elementos de la naturaleza, sean de la naturaleza que sean…siempre que no me levantten la casa, claro.
Ay señorita Scarlaata! eso va a ser de lamismasmósfera XD que historia tan graciosa señorito Toi
¿no te la había contado? es un clásico en casa de la abuela, lo del Rafaé y el Zeñortoni.
Es super Bra.