Concertistas de clavicordio.
Una vez le leí a Cela una frase curiosa: es tan raro encontrar un buen conversador como un buen concertista de clavecín -o clavicordio, o clave, o cordial, o salterio, o clavicémbalo, o cémbalo, o gravicémbalo, o clavicímbalo, incluso celesta-.
La conversación, la hablada, la de mirarse a los ojitos, la de sonreir o la de airarse, la de compartir ámbito y sonidos, la de incluso de vez en cuando tocarse, la de vino y queso viejo, la de compartir un rato de certera intimidad, es una especie en vías de extinción.
Abundan más los contadores de chistes, los que comentan lo que otros deciden que sea comentado, abundan más los narradores que los opinadores. Y sobre todo lo que más abundan son los cobardes que temen que una buena conversación les descorra el visillo tras el que ocultansu propia ausencia de criterios, de valores o simplemente de pensamientos abstractos propios.
Ese visillo lo llaman de muchas formas, es la santa religión de la democracia, que todo lo justifica, hasta su falaz existencia, sustentada en la estulticia de la masa votante, o lo llaman pseudo cultura basada en lo que opinan sus gurús particulares, sin atisbo de cuestión, sin remota posiblilidad de criterios propios… pués El Pais ayer dijo, pues en el ABC ponía, dice la tele y algo de verdad habrá si lo dice la tele, yo, que me fío de los que de verdad saben de ésto….
Ayer unos viejos amigos nos invitaron a comer a Marga y a mí. Casa de millonarios, con inmensas paredes sin libros, llenas de vacío. Comida: migas, comida del campo, hecha con pan duro y pitracos del guarro. En las bodas más encopetadas a las que he asistido ultimamente las comidas son siempre cocidos, pringás, arroces caldosos, comidas de pobres. La cocina exquisita, esa horterada, los platos complicaos de la nueva cocina se la dejamos al pueblo. Es lo que toca, lo campestre, lo campero… son curiosos los pijo-ricos de mi pueblo.
Hubo alguna incursión, algún intento, mientras hizo sol y disfrutamos del jardín, de iniciar alguna conversación interesante, pero los chistes gobernaban. Poco que hacer.
Empezó a caer la pelúa y nos metimos en el oceánico salón rodeado de cristaleras gigantes.
Y el anfitrión comentó: mañana hay que ir a la manifestación a favor de los palestinos… Y pa qué se me ocurrió decir que cuando habria una a favor de los israelíes que viven acojonados con los cohetitos de Hamas, esos santos. Alguno más apoyó ese comentario, que de ningua forma busca justificar la muerte, solo era un intento de iluminar el cuadro desde todos los rincones. ¿Tú no te creerás eso de que Hamas pone a los niños pa que se mueran y conseguir propaganda? me escopetó… me lo creo desde el momento en que los mismos demenciados de Hamas dicen que es así, orgullosamente.
Conclusión: no tengo nada que hablar contigo, eres un facha….. pero añadió el huero anfitrión: además, a Hamás lo ha elegido el pueblo democraticamente y eso lo justifica todo.
Ya, pero después de que asesinaran a la otra opción en las elecciones, y además, no creo que la democracia lo justifique todo, y menos allí.
Si dices eso es cuando no pienso volver a hablar contigo.
Ea, zanjada toda posiblidad de discusión de cruce de ideas, de opiniones, asesinada la conversación.
No era más que pánico, horror a su absoluta ausencia de argumentos, pero a la vez es el signo de nuestra época
Si no crees en santa democracia eres reo de muerte. Porque además no es exacto, es muy matizable, la democracia es la menos mala de las opciones políticas, lo que no la convierte en buena, solo en la menos mala, como decía Churchill, ese paradigma de demócrata.
Conversar, ese arte que murió a finales del del siglo XX, a la vez que el último concertista de clave.

Nos hemos cruzado las ideas,amigo. Hoy escribí - no sé cuando lo publicaré en el blog- sobre el mismo tema.
Cada vez más te encuentras con peña que no sólo no sabe conversar, sino que hace de su opinión un dogma.Dogmas que en absoluto son dogmas, son consignas de su “prensa”,de su Radio”, de criterios dictados y que se repiten y amplían como papanatas.
No me refiero sólo a Hamas e Israel, que estoy más con los segundos que con los primeros, y los entiendo más -llevan miles de años haciendo lo mismo-.Y desde luego prefiero vivir en Tel Aviv antes que el Gaza.Por los derechos que hay allí,digo, no por el nivel económico, que también.
Me parece que ser Toi en Gaza, o Suso, no compensa:duraríamos poco.
Basta ver el cambio de trato de la izquierda con el pueblo Saharaui,por ejemplo…no sigo que me llaman pa comer y me he pegado una paliza andando de tres horitas bajo la escarcha helada del páramo Pucelano.
no te imaginas la alegría que me da ver que alguien inteligente me apoya. Y desde luego no es porque yo me crea inteligente -me creo lo opuesto-. Me imaginaba que esta entrada tendría pocos comentarios, por muy diversos motivos, y verte por aquí me llena de agradecimiento.
Siempre he sido muy poco conveniente, muy poco pertinente, muy irritante según con quién trataba, lo que me ha solido gustar. Me voy moderando con los años, pero es que lo de las consignas, empieza a aburrirme.
Y sí que duraríamos poco en Gaza, o en Venezuela, o en Marruecos, o en Cataluña, o en Vascongadas, sitios donde el pensamiento único reina y la libertad es solo un sueño.
Gracias de nuevo.
Rectificación: ni Vascongadas ni Cataluña son en modo alguno comparables a los otros lugares mencionados, solo era una ligereza, una punzante alusión al clima que en parte de la población de esas regiones españolas se percibe, y especialmente en su lamentable clase dirigente. Pido disculpas a mis amigos catalanes y vascos, todos entrañables para mi y absolutamente ajenos a esa penosa situación, aunque estoy seguro que les jodería, si me leyeran, eso de las “regiones españolas”.
Pues dictador del pensamiento ese anfitrión pijo-rico de tu pueblo. a que yo le recomendaría un librito que leí no hace mucho “CIcatrices de guerra. heridas de Paz” del laborista Ben Ami. Es lamentable como se deconstruye la realidad para vomitarle al gentío lo que quiere oir. Decir que Hamas es victima de Israel es cierto, si. Pero tan cierto como que Israel es víctima de Hamas. Y eso, decía un profesor que tuve en 4º de carrera, es una realidad histórica comprobable… de esas que no tienen demasiada discursión.
Respecto a los interlocutores no puedo estar más deacuerdo. Lamento mucho no poder veros en persona para avivar alguno de nuestros debates más divertidos. Afortunadamente esta fría ventana de cables ceros y unos todavía da margen de maniobra.
Eso os pasa por ir a casas de ricos, que ya decía Sabina, que los pobres no tienen más que dinero. Si os vinierais a Galicia que es lo que teneis que hacer, tendrías buenas viandas y una casi casi segura conversación interesante con un gallego.
Tu sabras lo que haces.
Por cierto, hoy creo que había una manifestación en Madrid “por lo del tema de Gaza” Una amiga que trabaja en la embajada Israeli y que además es clara y abiertamente pro Israel y pro judia me comentó ayer que ella pensaba asistir porque se trataba de una manifestación por la paz en Gaza. No se si lo que hablaba era su ingenuidad o sus ganas de que las cosas fueran asi.
No tengo información sobre que es lo que a ocurrido en la manifestación, pero realmente me cuesta mucho creer que no haya terminado siendo una manifestación contra Israél. No es un juicio de valor. Tal y como estan las cosas lo más fácil si no quieres dedicarle un tiempito a pensar es decidir que los israelitas son malísimos y los palestinos, todos unas víctimas. Y es que los medios de comunicación nos lo ponen en bandeja.
Y entiéndelo Toi, con la crisis financiera que tenemos encima, no le pidas encima a un rico que se ocupe de llenar su conversación con argumentos y datos, bastante tiene la criatura con salvar sus dineros.
Si vinieras a mi casa a comer, otra gallo te cantaría (y te presentaría a un nuevo amigo…). Estoy de acuerdo con el sensato (y no muy agresivo) planteamiento de fondo de tu post. Aquí hay que ser abiertamente anti-israelí, o eres un facha. Ante esa disyuntiva, mejor apaga y vámonos. Que mejores amigos hay, y con mejor menú del día. Aunque es verdad que los pobrecitos ricos también necesitan que se los visite.
El arte de la conversación, sí, ya casi perdido. Demasiada radio, televisión, opinión de tal o cual columnista o tertuliano.
Quizás quienes mejor lo practican todavía es la gente que lee mucho (más allá de los periódicos), y piensa y mira más. Fuera de su ombligo. Y de su tribu.
En cualquier caso, Toi, a mí me da pena que por discusiones políticas, que pueden ser muy gordas, perdamos amigos o nos distanciemos de algunos. Digo de los verdaderos. Me he propuesto que nadie se vaya de mi casa con ese mal cuerpo que se te pone a veces, o que puedes dejar en otros, tras habernos tirado los trastos verbales a la cabeza. Querría ser británica a veces.
Bien. Equivoqueme.
Y si se han escrito sabrosos comentarios.
Gracias a todos.
Toi, tú cuando te equivocas -que lo dudo mucho- ni te equivocas. Joé, que gozosamente joven eres, tío. Gozada verte embestir y luego decir las cosas que dices.
Ejemplo de gente de ley. Personaje de Driver eres.
ser un personaje del Driver es el sueño de cualquier mortal que aspire a dejar de serlo.
Qué bonito.
Gracias Aurora.
Tú sí que eres de ley.
Ser un personaje de Driver…
… o poder tener cerca, a uno de ellos.
Ya podía, ya…
BANDERAS AL VIENTO.
En las playas de la costa ondean.
Color rojo, verde o amarillo.
Señalan el estado de la mar.
Banderas al viento.
El servicio de socorristas de la Cruz Roja es el encargado de su cambio, custodia y reposición.
Las cambian, pues el viento las azota sin piedad.
Las custodian, para usarlas otro día.
Las reponen cuando son ancianas, y las heridas de sus guerras con el viento abren desgarros en sus almas.
Los niños siempre se fijan en ellas.
Cuando despiertan preguntan por las abuelas, saben de su importancia geoestratégica.
Si la bandera es verde, te arrimas a la costa y puedes bailar con las olas.
Si amarilla, mejor pasear con prudencia por la playa, cogiendo de la mano a la madre de tu madre.
Si es roja,mejor dejarla un rato tranquila, hasta que se calme el viento. Van a por un libro de cuentos y se sientan junto a la vieja mecedora.
Junto al trono de la Reina de Saba.
Aquella que sabe más por anciana que por reina.
Los niños son tipos listos. Aprenden pronto el código de colores de la vida.
Los mayores seguimos jugando con el espectómetro, valorando los colores del arco iris, investigando en laboratorios oscuros el comportamiento del espectro visible.
Los niños no.
Simplifican la ecuación de la vida.
Agarran el teléfono.
Marcan su número favorito.
Y dicen justo la frase esperada desde el otro lado del prisma.
“¿Hola abuela cómo estás?”
…
En las playas de la costa ondean.
Color rojo, verde o amarillo.
Señalan el estado de la mar.
Banderas al viento.