al final, casi nada
tuve un amigo mucho mayor que yo, harán unos veinte años
no fue una amistad intensa, pero sus conversaciones fueron sabrosas
era sabio
se murió hace mucho
recuerdo que tuvo dos hijos
Carmen y Manolo
uno se le murió antes de que él se fuera
y se le acabaron los proyectos
me decía:
quiyo, na es pa na, déjate de paridas y céntrate en lo único que merece la pena, que es la salud y tu gente
tú no sabe el tiempo que yo he perdío en meterme en los círculos de gentes importantes en las ciudades en las que he vivido, y al final siempre eran todos gilipoyas, lo que yo te diga Toi, subnormales, solo me hicieron perder el tiempo
vanidad de vanidades, me hacían descuidar a mi familia, y así el niño se me fue de las manos, la niña no, que es mu padrera, pero el niño se me piró
y es que me equivoqué, tío, me equivoqué, porque a los hijos hay que cuidarlos un pasito por detrás, nunca por delante, nunca marcándoles el camino, que luego te das la vuelta pa ver si va por la veredita que tú le has marcao y resulta de que no, ¿sabe? ya no está, se ha ido por otro lao y tú no te has dao ni cuenta.
Pasito por detrás, payudarlos cuando te lo pidan, pa cuidarlos en lo que necesiten, pero nada más. Nada más.
Y, al final, casi nada merece la pena, se te muere un hijo y na es pa na, todo se coloca en su sitio
y pasa que al final, no queda casi nada
solo tu gente
Se llamaba Manolo
no diré su apellido
era Manolo.
Qué poquitas cosas merecen de verdad la pena
pero los que la merecéis, la merecéis muchísimo.

A veces es mejor no decir mucho más, porque ya está dicho todo… lo has hecho, sí.
Y es cierto, consuela pensar que aún en la soledad, siempre hay quien nos acompaña. Alguien que vive y piensa junto a nosotros, y nos tiende la mano… y que va siempre unos pasitos por detrás…
… ahhhh, nuestros buenos amigos, nuestros magníficos amigos!!
… y un padre y una madre!!!… Incontable.
No cabe.
curioso, eres bastante responsable de esta entrada, Ana
Cuidarlos un pasito por detrás.
Es que “cuidar” no es “dirigir” , ni “organizar”, ni “mandar”, ni “solucionar”. Es otra cosa. Estar atentos, pendientes, animosos, solícitos. Estar ahí.
El arte del cuidado, fácil para el generoso, dificil para el resto de los mortales.
Una buena perla.
¡ave Toi! los que están de guardia te salutan!
Pues me gusta esa responsabilidad,
porque tu entrada es clara, concreta y sabia.
Gracias Toi.