El conductor
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Se me apareció harán unos dos años, suavemente, el la bitácora de un amigo común.
Y era un misterio.
Escribía unos cuentos fascinantes, originales, vitales, llenos de colores, de carreteras infinitas, de azules enormes salpicados de nubes. De amigos.
Y siempre firmaba igual:
Atentamente: DRIVER. Así, con mayúsculas.
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Andando el tiempo apareció por Sevilla, con motivo de un concierto de [...]
