WALL - E
Ultimamente cada vez que oso decir I-Pod, de la nada sale una voz correctora que dice ai-pod…
A este paso en lugar de hijos vamos a criar I-Jos (o sea, ai-jos). Voy a comentar una cosilla de cine… ¿o se dice saine?
Julia y Marga fueron las primeras que la vieron en el Cine Quinto, complejo de ocio de mi barrio donde tooooodo tiene las sílabas quin-to en sus denominaciones. Como Torrequinto, villasquinto, Olivar de quinto, condequinto, montequinto, Hacienda de quinto…. un dechado de imaginación, como cuando ves en Cádiz que casi tod es de la Bahía, o en Huelva todo se llama no se qué del Rocio, o en Sevilla -exceso de variedad, todo es o la Giralda, o el Betis o Guadalmaquinas de pelar pipas, o lo que se te ocurra del Guadalquivir. Largo paréntesis que no tiene que ver con la entrada. Retomo el hilo.
Después fueron peregrinando al cine los demás miembros de la familia, creo que incluido el muy selecto cinéfilo que vive en Londres, acosado por las insistencias de sus hermanas.
Pero yo me negaba. No estoy para ver películas de dibujos animados y menos de un robot solitario cuyo perrito es un grillo-cucaracha y que se enamora de un (¿una?) robot llamada, para colmo, Eva.
No tengo tiempo de ir al cine. Suena a vida triste y ocupada pero es así. Mi gente va muchísimo, afortunados mortales que tienen tiempo y lo que es más importante: GANAS. A mi me faltan las dos cosas.
Después las comentan, las películas digo, ampliamente y entonces si juego lo hago de oido.
Pero ocurrió que insistieron con sorprendente virulencia, y al final consiguieron que la otra noche fuera a ver Wall-e con Marga, con Julia y con el Prieto.
La verdad es que no me lo podía creer. Es fabulosa.
Los paisajes apocalípticos te subyugan. La perfección del dibujo es casi imposible.
El guión, segundo a segundo, está tejido de detalles, miles, millones, que provocan el deseo de verla al menos otra vez más. (los ratones del basurero de la nave son ratones de ordenador….).
Consiguen los fazedores de la película humanizar una puñetera caja abollada y oxidada con solo dos ojos y dos brazos.
Si será buena que hasta consigue que te hagan gracia las inevitables concesiones al público infantil.
Cuando aparece la chica -que tiene cojones que tenga que haber siempre una chica y una mascota entrañable en todas las películas Disney- te deja con la boca abierta.
Es una especie de I-Pod ovoide, blanco como todo en Apple, que echando imaginación y ganas, te crees que es Eva. Lo mismo podría haberse llamado Roberto, pero entonces estaríamos hablando de un peliculón gay para niños. Gay y con robots. Un pelotazo.
No tengo más remedio, costándome mucho, que rendirme ante esta extraordinaria película. Y de paso la recomiendo.
Después, si encuentro el hueco, caerá otra que no paran de recomendarme, casi con la misma intensidad, especialmente el londinense, que está fascinado con ella: El Caballero Oscuro. Dice que es la mejor película del año. Y de eso entiende.
Me pasa lo mismo, que me pueden los prejuicios y me apetece poco ver una del Batman, pero cuando me hablan de exageraciones del tipo es una obra maestra… en fin. La veré. Y veremos.
La otra tarde la comentaba con el Prieto, placidamente, él sentado en el borde de la piscina y yo en remojo, con los deitos arrugaos, y se me ocurrió decirle que la situación ideal del ser humano es estar en vacaciones y dentro del agua… y me dijo, el muy cordobés, que eso no era más que nostalgia de los nueve meses de vacaciones tan tranquilo que me había pegado en el vientre de mi madre, y, en efecto, dentro del agua.
Bien visto.

Cojonudamente visto.
(Iré a ver Güoli, venga).
¡Diana en la crítica!:más cine y menos televisión.
El caballero oscuro es una vuelta de tuerca al cine de comics: inquietante, muy buena…recomendabilísima -¡qué Joker!
A mi me encanta wall-E, claro que yo me he quedado en los 9 años a la hora de ver peliculas para niños =)
Es bra
Bueno esta mañana al levantarme he visto la crítica a Wall-E y me he decidido al fin.
Acabo de volver de verla y ha logrado estar a la altura de los millones de alabanzas que le profesa todo el mundo. A ver si me pongo a escribir una opinión detallada y eso.
Reailia me manda su comentario porque parece que el Java, o el PhP, o el guajiro del rompeolas, no se, no le dejan enviarlo.
Helo:
“Claro, si no estuvieras tanto tiempo a remojo en la piscina, te daría tiempo para ir más al cine, que como habras podido comprobar ya es en color y se oyen las voces de los actores o en este caso de los robots. Porque sabras que los robots se doblan a si mismos con sus propias voces de robot ¿no?
Pues nada, cuando digas, entre todos te hacemos una listade películas que merecen la pena de los últimos 30 años y a empezar a ponerte al día.”
ES BRA….. mi chica… Hace mucho que no tienes 9 años, pero me da igual, eres Bra.
Oye, sesudo crítico de cine, cachondo mental, escribe tu análisis que estoy deseando leerlo.
Él, ¿quién? pues vos. Ah… él.
Beadiano ser, ya me dirás algo.
Cierto, muy cierto, Suso, mucho más cine y muchísima menos tele.
De todas formas la TV está muriendo. Ya ni Maldonado nos cuenta el tiempo.
Esto no es lo que era. No hay seriedad.
Reailia, fue una sorpresa, como bien dices, comprobar que ya no son mudas y que son en colorines. Sorprendente. A este paso dentro de poco la gente tendrá teléfonos sin cables y hasta un ordenador en cada casa. Ya sabes que cuando yo iba al cine era con sombras chinescas.
Hace tiempo que me salgo de los temas.
Empieza a ser costumbre.
¡Menúo desorden!
LA FELICIDAD EN DENIA
A la sombra de la montaña mágica, el Mongó.
Demasiado alta para estar tan cerca del mar.
Salitre,algas y espuma.
Paseo por el espigón del puerto.
Y allí están.Un abuelo y su nieto pescan en la bocana.
Me acerco por curiosidad.
Un cubo rojo de plástico entre el anciano y el niño.
Dentro del cubo el fruto de la pesquera, un salmonete con escamas de plata.El niño sonríe complacido mientras el abuelo le advierte: “No te acerques al borde, que si te caes, ya verás tu madre”.
El niño vuelve a lanzar el sedal y espera.
Ahora es el abuelo quien me sonríe complacido, toca el remolino de pelo del nieto, me mira y me dice:”Cuando sea mayor será la bomba”.
Atardece en Dénia, a la sombra del Mongó, la montaña mágica.
Tal vez la felicidad esté flotando en un cubo de plástico rojo, mientras un abuelo enseña a pescar a su nieto….
Junto al mar.
Al pie de una montaña mágica.