tontadas
¿Por qué el que habita la prisión es prisionero, pero el que duerme en la cárcel no es carcelero?
El que tiene una ilusión, no es un iluso.
El florero contiene flores. El florista las vende.
En una ocasión un subnormal entró en mi estudio (no hace años ni ná que vendí mi estudio, gracias a Dios…) y me dice, oiga, ese señor que acaba de salir le ha llamado hijo de puta… cuando miré a través del escaparate vi a un cliente que consideraba amigo, y me extrañó, y le dije al pavo dígame exactamente cómo ha sido… pues nada, al entrar yo le he escuchado decir vaya foto buena que me ha hecho el hijo puta del Toi… ah, ya, tenga la bondad de coger la puerta y largarse, que más palante tiene usted otro estudio mucho mejor que el mío, donde sí admiten a los chivatos atontaos como clientes.
Las palabras, lo son todo, las palabras. Somos las palabras.
Tienen la misma raiz, pero es lo contrario ser ingenioso que ingénuo.
Llevamos tatuada la herencia del lenguaje, lo controlamos, lo dominamos, sabemos usarlo (el que sabe), pero no somos capaces de explicarlo. Hay quien dice que las lenguas se van conformando por pura necesidad y pura musicalidad. Lo que no nos suena está mal dicho, o, peor, está mal escrito, pero hace falta estudiar mucho esa arcana ciencia llamada lingüística para poner en ideas ordenadas y con sentido lo que de forma inconsciente hacemos a todas horas.
Toda nuestra historia está dibujada en la etimología de las palabras, en la crónica diaria, anual, secular, de cada una de las palabras que usamos.
Somos Palabra, Verbo.
Y música.
El otro día llamé a un amigo y lo cogió su mujer, él conducía, y fue un placer porque no hablaba, cantaba, se le salía la alegría de su proxima maternidad por la boca… no sé si me explico.
Siempre música, siempre palabras. Es lo que somos.

Te explicas, te explicas.
Uf, Toi, sí, pero no sólo palabras.
Me acuerdo de la canción italiana de Mina, mundo viejuno total: parole, parole… caramele no ne voglio piú.
No sé, a veces las palabras de una persona son mejores que esa persona y al revés, personas que no saben hilar bien son mejores que las pésimas palabras que pueden llegar a hilar.
Un pensiero, solamente. Ciao.
caramele e violino, no ne voglio piú…
es verdad, las serpientes existen, pero yo, hoy, lo que es hoy, no pienso en ellas.
Mencanta ese viejuno mundo que nos une tanto. Ayer mismo veía el vídeo de la versión en la que Celentano hace de mujer y Mina de hombre, sin poderse aguantar la risa… y al final sale Alberto lupo, el de cara, cosa me sucede esta sera… non vorrei parlare… tu sei come il vento, que porta el violino e la rosa…
lo voy a buscar y te pongo el enlace…
es este:
http://www.youtube.com/watch?v=HweU-Nc__HE
toi, GRACIAS!!!
no conocía esa versión con Celentano haciendo de Mina. Me he reído tanto que la perra ha venido a ver qué me pasaba.
Genial para empezar la semana tras la nevada que cayó esta noche ¡y sigue, y sigue!
preciosa entrada, me alegra verte alegre.
Oh, palabras, antes muertas que sencillas.