MARILÓ
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Hay unas cuantas personas, tampoco muchas, que me provocan una ternura irracional.
No hay un motivo específico, no es que sean desvalidos, no es que sean débiles (ninguno de ellos lo son), no es que sean ellos a su vez tiernos, especialmente.
Para mí es un misterio, pero ocurre. A algunos los puedo nombrar, haciendo alarde de mi legendaria falta de pudor: mi padre, mi hijo Javier, mi hija Celia, mi hija Julia, mi hijo Lino, mi niña Teresa, mi niño pequeño Juan, algunos de mis sobrinos, que siempre que los recuerdo sonrío, uno de mis hermanos, que tengo un montón pero ese me parece que le vendría muy bien al menos un abrazo diario…. y muy especialmente mi hermana Mariló.
Mariló es fuerte, tiene una personalidad arrolladora, es guapa pa reventar, y me siento estupidamente hermanado a ella porque de chicos éramos los dos completamente rubios en medio de un mar de niños agitanaos.
Ayer me llamó pa decirme que había descubierto mi blog. Maldita sea. Y que no sabía que tenía un hermano maricón. Y que le había hecho llorar. Nada más lejos de mi intención, pero bien que me alegro.
Y me ha dado por escribir de mi hermana pequeña por un motivo muy tonto: por personalizar en ella mi homenaje a tantísimos millones de personas buenas que no hacen ruido. Que se limitan a hacer lo que tienen que hacer, y, a veces, como ella, un pelín más.
Su familia es maravillosa, y cada vez que me dejo caer por el centro y me encajo a comer con ellos sin avisar salgo de buen humor.
Y no es justo que solo la gente que se dedica a romper, a estafar, a mentir, a matar, o que simplemente no hace nada, omisos malditos, sean los que salen en los papeles, los que marcan el ritmo, los que nos dejan el cuerpo temblando de susto.
Y es que la gente buena, esa que sus casa huelen a limpio, que saben que Dios habita en sus habitaciones, se limitan a ronronear un silencioso rumor, un fragante aroma que sube hacia el infinito, salvando en realidad a nuestro tiempo, salvándonos a todos en realidad.
Me he cortado y por respeto no cuento el mucho bien que sé que hace, fuera de su casa, y por más respeto no hablo de la larga prueba que nos tocó pasar, sobre todo a ella y a su marido, hace ya muchos años.
Pero al menos quiero que en algún sitio quede constancia de que existen las buenas personas. Aunque sea en esta ridiculez de blog.
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¡Y qué guapa es!
Si señor, sin pudor, da gusto, menos mal que alguien más se atreve.
Y guapa a juzgar por las fotos, un rato largo.
O sea que 2 rubitos en mitad de agitanaos…
Saludos.
¡Bien por Mariló!: con las afotos hubiese bastado para saber cómo es.Siempre que creamos eso de que la cara es el espejo deñ alma,claro
Pero,pero,pero que madre mas guapa por Dios!!!
Toi tremendo este artículo, como tantos otros de tu blog y que sepas que siempre que me acuerdo me paso a eharle un vistazo =D.Gracias por ser como eres y que siempre estará la casa abierta pa tí y que comas unos cuantos gambones conmigo jejeje.
Un abrazo!
Bellísima Mariló.
Más si cabe, con ese cariño de Toi, que se observa sólo abriendo el post, mirando.
Y una bellísima persona.
Me consta.
Ya era hora!
Sabia que no me ibas a decepionar.
Esto (lo que escribes) puede sonar amariconao, pero es bonito que haya gente que se dedique a dejar ttestimonio de homenajes a su gente. Este es el ambito de accion mas accesible que toditos podemos tener para llegar a hacer bién a quien nos importa. Amariconamientos o no, por qué no?
Un abrazo, caballero
Personas así hay muy pocas. En la vida de cada uno de nosotros, podemos encontrar a lo sumo tres o cuatro (eres un gran afortunado, Toi).
Una vez leí esto acerca de los buenos.
“Ante una persona buena no cabe fingir. Casi no tienen intereses mundanos, sino humanos. No se fían ni del dinero, ni de la fama, ni del talento, ni de la popularidad. Están deseando fiarse de la persona. Son unos niveladores de la existencia y la vida interior. Se han educado solos, porque la educación oficial está llena de egoísmos y pulsiones de competición. Las personas muy educadas llevan una “máscara” de buenos que les sirve para medrar en la existencia, pero el bueno radical sólo estima la educación hasta cierto punto.
El bueno se aligera llorando y riendo con igual intensidad. Y se aligera porque los buenos tienen como alas, sin saberlo. El bueno es infinitamente más libre que los demás.”
S
Y es cierto, si no fuera por esas personas nuestro mundo se derrumbaría.
Parece mentira, pero esas cosas pequeñas que hace la gente buena… así, tan en silencio… son las que sostienen la línea de flotación de este fantástico y ruidoso mundo. Aunque no lo parezca.
Y está bien hacer un recuento de ellas, saberlas, conocer las que se nos han dado cerca. Y agradecer hasta el infinito su presencia.
Tu hermana tiene boca de corazón; de corazón de fresa
Todo lo que dices de tu hermana Mariló , mi mujer, es verdad. Sólo puedo agradecerte este piropo que le has dedicado, pues para ella lo mejor que se puede decir de una persona es, que es una persona buena.
Pasan los años, pasa la vida, y lo que quedan son las obras. Por eso, los homenajes hay que darlos en vida, y estas palabras los son. Mariló cada día lo llena con su vida y con su bondad. A su manera, como la canción de F.Sinatra que tanto le gusta.
He tenido mucha suerte conociendo a Mariló; ha sido un regalo que Dios me hizo hace 25 años y que cada día que pasa me encanta más.
Pero también el haberte conocido Toy, ha sido una suerte, otro regalo.
¡ Ah! , y no tengo dudas de tu condición sexual , eres un tío; sensible y espiritual.
Un hombre bueno.
¿Quién, mi Espiri?
Muy bien, Toi. Sin duda tu hermana, tan bella en todos los sentidos, se merecía este homenaje de tu parte.
Creo que te hice una foto con tu hermana.
Fue en el concierto del Calero.
Me resulta imposible acordarme de los rostros.
El resplandor de Mariló me cegó.
Fue cuando sonrió.
Ole ole y ole,esa es mi Marilo si Señor,todo lo que dice su hermano es verdad,no vaya a creer el que lo lee que es amor de hermano.
A mi esta gran mujer no me es nada,si hablamos de parentesco,porque si no me es y mucho.
Yo doy Fe de que es una mujer ejemplar que hace mucho bien,que cuida de su familia ante todo,una maravillosa madre,cariñosa esposa,buena con el prójimo y excelente como amiga.
Puedo presumir de estar cerca de ella,tener su amistad incondicional y de que si soy quien soy hoy x hoy es tb gracias a ella,me ha enseñado mucho y me ha dado mucho.
Para mi es más que una amiga,es “Mi HERMANA”,la hermana mayor que nunca tuve.
TQ MUXISIMO MARILO.
Mucho más, Antonio, mucho más es Mariló así que de pudor nada, que no hay que pedir perdón por decir de gente buena que es buena.
La tuve de compañera en Derecho, la vida nos volvió a encontrar, ya casados y felices pero no fue como antes, fue mejor.
Nos une más cosas, una mutua admiración por su marido, que se la merece y sobre todo la FE, la FE con mayúsculas, la FE en Dios y la imitación de D. Bosco que así lo llamamos quienes nos hemos criado en atmósfera salesiana. Qué le vamos a hacer, la vida merece la pena de ser vivida cuando el camino lo hacemos sabiendo que podemos contar con personas como Mariló. Mucha guerra le queda por dar y muchas risas que provocar.
Olé Caracoles
Olé Javier Godoy
que quieran así a mi hermana me expande el pecho