Abrazos
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Cuando vi este vídeo harán unos dos años reconozco que me emocioné.
Parece una bobada, y lo es. Pero una bobada entrañable.
Abrazar es un verbo complejo, porque no delimita solo una acción.
Abrazar es mucho más que el acto simple de abrir los brazos y recibir a otra persona, que a su vez también tiene los brazos abiertos y a su vez también te recibe a ti.
Abrazar también es llenarte de alegría, aunque sea solo un momentito. Y es disfrutar de un fogonazo de intimidad, y aunque haya por los alrededores mucha más gente, en el segundo, el minuto de abrazar solo sois dos, solos en el mundo, nada, un instante. Pero un instante muy largo, muy hondo.
Abrazar no solo consiste en abrazar, también puede contener un reencuentro, o la dulzura dolorosa de una despedida, en el andén, en la puerta de embarque del aeropuerto…
Abrazar es contarle al otro un montón de historias sin hablar.
Porque no hace falta, se entiende todo ese silencio, toda esa manera de apretar, todas las cosas que hemos pasado juntos, y las que deberíamos haber vivido, todos los encuentros gozosos y los desencuentros prescindibles. No hace falta contarse tantos paseos, tantas canciones, ya están todas las horas enumeradas durante el abrazo.
Ni siquiera hay que tener los ojos abiertos mientras dura el abrazo, porque todas las nubes de mandarina, todos los vientos en la cara, todas las calles mojadas nos ciegan de golpe.
Abrazar es querer mucho. Con querencias viejas, o con amores nuevos, es hospedar, es saber que ese infinito dolor es menos infinito, es saber que esa alegría gigante es más gigante, es soñar sin necesidad de soñar. Es saber que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero.
Y todas esas cosas tan fugazmente eternas delimitadas por un gesto sencillo, antiguo, verdadero: el abrazo.
Y mira que sería fácil caer en la cursilería al hablar de los abrazos, pero no me asusta, en dándome pánico ponerme blandito y edulcorado, hablar de algo tan curativo, de algo tan reconciliador con la vida, de algo tan serio a la vez que tan risueño, porque mira que es divertido abrazar a una embarazada de nueve meses, que no hay por donde cogerla, o a un niño chiquitito que te abraza donde pilla.
En alguna ocasión he oido de una moda curiosa: la de abrazar árboles, osea, para abrazar así a todo el cosmos, osea, para fundirte con la madre naturaleza, osea, para ser uno con el canto ecológico de los ancestros de la madera, osea, para comulgar con las raices de las leyendas de los chamanes, osea… que con todo mi respeto, ese tiempo prefiero usarlo en otros asuntos, y si de abrazar se trata, prefiero abrazar a mis hijos, a mis hermanos, a mi mujer, a mis amigos, a mis padres, a mi gente.
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Hay dos escenas que me gustan especialmente de una película que me gusta muchísimo: Love Actually, Amor, en realidad. Son la del principio y la del final, que transcurren el el aeropuerto de Heathrow, donde se puede disfrutar de la visión de multitud de seres humanos abrazándose. Narran en la peli que cuando la gente atrapada en las Torres Gemelas, sabiendo que iban a morir, llamaba a sus casa, a sus gentes, solo eran mensajes de amor… Esa cinta y otra del mismo equipo, Cuatro bodas y Un Funeral, me gustan especialmente, aparte de por lo bien hechas que están, como casi todo el cine inglés, porque su temática general no es de traumas de la guerra civil española, ni de obsesiones sexuales enfermizas, ni meditadas venganzas con baños de sangre, solo tratan de algo tan cotidiano como el amor, de los amigos, del acto simple de vivir.
Yo sabía que acabaría cayendo en la cursilería. Mis hijos se meten conmigo, me dicen que tengo un blog de suspiros y que soy una mariquita.
Pero qué puedo hacer, si estoy hablando de abrazar.
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“porque mira que es divertido abrazar a una embarazada de nueve meses, que no hay por donde cogerla” ja,ja,ja osssssea, complicado.
Saludos. Llegué desde el blog de Rocío…
¡Un abrazo tío!
No, mejor dos.
Ya puestos, tres.
Uno más, cuatro.
No me gustan los pares, cinco.
Número mágico, seis.
Al siete eres maricona, siete.
Estamos gorditos, ocho.
Y esbeltos, nueve.
Base binaria, diez.
No podrías haber venido por mejor vía.
Bien venida
Otros diez pa ti Diego
El poder de la cercanía de una abrazo… quisiera acercarte a una historia… a propósito de los abrazos.
¿Cómo te puedo enviar un archivo?…
Preciosa entrada. Especialmente emocionante el primer abrazo del video, el de la señora mayor que además le acaricia la cara. Me recordó a mi abuela, en paz descanse.
Te conocí por Rocío, un placer.
Llegar a este remoto rincón por la vía de mi Rocio de inmenso corazón es garantía de mucha calidad, para mí.
Es verdad que ese abrazo primero de la anciana te deja conmovido, cañonazo de ternura. Gracias y bienvenida.
Ana… te mandé un correo… dime si te llegó.
Y yo ayer me fui a dormir temprano ¡sin haber leído esto! Jo, gracias, Toi… Oye, y que no eres cursi, tío…
Se puede empezar y no acabar. Como película me encanta otra, “Mientras dormías” donde le explica Bill Pullman a la chica qué es eso de achucharse, me parece de una ternura bestial (ella está tan sola que se hace pasar por novia del hermano que está en coma, es genial, quizás de chicas, vaaaale).
Tengo la teoría de que los anglos se achuchan poco, por eso han inventado lo del free hugs, que ha llegado al Retiro, por cierto. Hay una líder espiritual en India, Ama, que cura con abrazos, Silvia quizás sepa de ella, yo tengo un buen amigo muy metido en esas cosas y le respeto y quiero un montón.
Abrazos de madre mayor, ya consumida, la notas cada vez más flaquita en su ancianidad.
Abrazos de hermanos, siempre protectores, sólo por un abrazo ya notas cómo están a veces… nerviosos, preocupados o tranquilos…
Recuerdo los abrazos de una niña Síndrome de Down, te cogía por la cabeza y así te tenía un ratito, notando cómo vibrabas cuando hablabas “Luisa… ¿me vas a soltar algún día?”… Se moría de risa, le parecía divertidísimo aquello.
Y desde luego los abrazos a embarazada son de risa, notas su tripa que se clava en ti y dices, ay perdona, que a lo mejor le molesta a la niña… no me acordaba que “ya” no podría apretar tanto.
Abrazos de verdad cuando se te muere (siempre se “nos” muere alguien) quien quieres. Esos abrazos de verdad, no de compromiso o sociales, de gente que quiere acompañarte en el sentimiento, estar contigo, y lo está esos veinte segundos de un abrazo profundo donde te transmiten su cariño.
Y no sigo, que me embalo…
Pero mira que eres poeta…..
Oso vehemente, ya sé porqué me casé contigo.
Recordar estas cosas viene bien. Sobre todo en las tristes noches del estúpido y frio invierno.
En la novela La Piedra Lunar de W. Collins los personajes secundarios son excelentes. En una visita que hace el protagonista a un hospital encuentra casualmente a un enfermo. Está solo, sin familia y hecho un despojo. Hablan unas cuantas palabras y el enfermo, que siente ceracana su muerte, le pide que le dé un beso y un abrazo.
Lo hace…y sientes perfectamente lo que el enfermo reclamaba.
Ahora dudo si es en la Piedra Lunar o en La Dama de Blanco. es lo mismo: la escena es inolvidable.
El contacto humano puede hacer mucho menos duras las afrentas que a veces los seres humanos hemos de afrontar… Si a veces, con la cercanía de unas manos que incluso pueden ser no muy conocidad, el mundo duele menos…
… qué no curará un estupendo abrazo!!!.
He dejado comentario en el idem anterior.
Jaaaaaarl, me hiciste caso y qué buena entrada te quedó. Preciosa. Me encanta Love actually.
Y me encantan los abrazos, más aún que los besos.
¡¡¡¡¡y es taaaan chulo el vídeo!!!!
Si puedo te lo copio
Antonio, canalla, saca ya post nuevo que hoy no hago naaa de naaa y me estas aguando el ritual de cada dia!
Falta de consideracion, oyes…ntchssss…
Ven a abrazarme a mi que soy una embarazada de casi 9 meses pero parece que estoy de 15, oju que gorda.
que monada, Bra.
Me ha encantado el nombre del gurpo: Sick puppies xD
Toi. Me he pasado para leer tus abrazos. Máster me dijo que había leído lo mismo en dos versiones.
El mismo vídeo (me lo pasó Driver), el mismo tema y Miguel Hernández atrapado en tu post.
Precioso. Y contenta de comprobar que hay mucha gente a la que le da la vida un abrazo.
Saludos
Miguel Hernández… esas son palabras mayores.
Gracias Sunsi.
Un abrazo
Efectivamente Master en nubes, se llama Ama y tiene un Ashram en Kerala en la zona de los Backwaters. Tengo amigos que bien en India o bien en España han tenido la oportinidad de ser abrazados por ella y dicen que es toda uns experiencia.
Los abrazos son de las pocas cosas que al darlas recibes, siempre y como mínimo, lo mismo que das.
Ayer por una calle de Bangalore sin embargo recibí por primera vez un “abrazo de dedo”: iba en la moto, de paquete y en un semáforo se nos acerco una mujer a pedir con una bebita de un año o año y medio en brazos. La niña estaba muy seria y le acerque la mano a la cara para hacerle una caricia. Ella se dejó hacer y luego me agarro el dedo muy fuerte, muy seria, mirándome a los ojos muy serena. Cuando el semáforo se abrió como si estuviera sincronizada a él me soltó el dedo, pero muy despacio y me regalo una inmensa sonrisa. Yo sentí que me habían dado un inmenso abrazo de dedo. Esa misma sensación que tienes cuando un amigo en momentos malos te abraza y te dice que no te preocupes, que no pasa nada, que todo esta bien. Eso fué lo que sentí con ese abrazo, esa sonrisa y esa mirada: que todo esta bien.
Tu no eres cursi Toi, unicamente que te ha tocado nacer con sensibilidad y eso en según que sitios y según que culturas no parece que sea un atributo masculino. ¡que pena que se le ponga sexo a los sentimientos!